La valoración inicial es el punto de partida para conocer tu situación actual y determinar qué cambios en la alimentación tienen sentido para ti.
No se trata de entregar una dieta genérica ni de comenzar eliminando alimentos sin entender primero tus hábitos, antecedentes y objetivos.
Después de más de 10 años trabajando con trofología, considero que una buena estrategia comienza escuchando y observando a la persona completa, no solamente aquello que quiere corregir.
Primero necesitamos entender tu punto de partida
Durante la valoración revisamos aspectos como tus hábitos actuales de alimentación, horarios, digestión, antecedentes relevantes, medicamentos o tratamientos que estés siguiendo, objetivos y cualquier situación de salud que deba tomarse en cuenta.
Si cuentas con estudios clínicos recientes, también pueden revisarse como información complementaria. Su función no es realizar un diagnóstico médico, sino conocer mejor tu contexto y detectar datos que deban considerarse al momento de estructurar la alimentación o que requieran seguimiento con tu médico.
Este enfoque coincide con una de las bases de la trofología desarrollada por Nicolás Capó: comprender la alimentación no solamente por los alimentos aislados, sino por su relación con la digestión, el metabolismo y el funcionamiento general del organismo. TROFOLOGIA NICOLAS CAPO
No todos necesitan el mismo protocolo
Dos personas pueden llegar con el mismo objetivo —por ejemplo, bajar de peso o mejorar su digestión— y necesitar estrategias diferentes.
Por eso, durante esta primera valoración busco responder tres preguntas fundamentales:
- ¿Dónde estamos hoy?
- ¿Qué necesitamos atender primero?
- ¿Qué cambios pueden aplicarse de manera realista y sostenible?
A partir de ahí podemos definir una ruta de trabajo que contemple selección y combinación de alimentos, horarios, preparaciones, hábitos y, cuando sea necesario, diferentes etapas dentro del protocolo.
¿Qué obtienes de esta valoración?
El objetivo es que termines con mayor claridad sobre qué está ocurriendo con tu alimentación y cuál será el siguiente paso.
No busco llenarte de prohibiciones. Busco identificar qué podemos ordenar, sustituir o mejorar para construir una alimentación más natural y adecuada a tus necesidades.
Dependiendo de cada caso, después de la valoración puede desarrollarse un protocolo personalizado con alimentos, preparaciones, recomendaciones y seguimiento.
Una valoración trofológica no es una consulta médica
Es importante hacer esta diferencia.
En Trofoamigo no realizo diagnósticos médicos, no modifico medicamentos ni sustituyo tratamientos prescritos. Cuando existe alguna enfermedad o alteración que requiere atención médica, el seguimiento correspondiente debe mantenerse.
Mi trabajo se concentra en aquello que podemos transformar desde la alimentación, los hábitos y la educación trofológica, trabajando de manera complementaria y responsable.
Para mí, la valoración inicial no es solamente saber qué comes. Es entender cómo estás comiendo, qué necesita mejorar y hacia dónde podemos dirigir tu proceso.
Porque antes de cambiar la alimentación, primero necesitamos conocer el punto desde el que estamos comenzando.
Israel Chirino | Trofoamigo
Trofología y educación alimentaria
trofoamigo.com




